Solicito una ampliación de mi juventud

Solicito

Me dice mi amiga: “Ya estamos muy viejas”
Yo veo mis manos y sé que ella acierta…
¡Lo digo consciente! mirando mis pies, luego mis caderas…
Sintiendo mis muslos, palpando mis piernas
Tocando mi pelo, viendo que se quiebra
Sintiendo mis senos que se desvanecen
Observo mis glúteos, también mis ojeras
Las líneas marcadas por todo mi rostro
Mis ideas necias.

Insiste mi amiga: “¡Que estamos muy viejas!”
Qué a nuestros cuarentas muchas de las puertas
que esperas abiertas…
Ya no encontrarías ni si quiera a tientas
Sólo con engaños podrás deslizarte
Sin que nadie vea que intentas filtrarte.

Qué se van las horas junto con los hombres
que huyen buscando a otras más frescas
Y qué las ideas, las irreverencias
A nuestras edades ya no son usuales ¡porque estamos viejas!

Qué apure este clímax de últimos veranos
Pues el sol se pone, ¡ya parten las naves!
De las ilusiones, la luz de las pieles
Del sexo las mieles y todos los dones.

Porque nuestro cuerpo sabio se prepara
para consumirse desde sus entrañas…

Le digo a mi amiga: “¿Y qué puedo hacer?”

!Si recién empiezo a entenderlo todo¡
Pues en base a errores aprendí la vida
Y a quien corresponda… le vengo a pedir
Que esta juventud me sea extendida…

¡Solo por un tiempo en lo que estoy lista!
Para comprender que ya estoy viejita.

Por ahora quiero empezar de nuevo a buscar en mi
El placer y el miedo sin querer huir
Defender lo que amo… ¡pero hablo de mí!

Emprendiendo el vuelo… marcharme de aquí
Empezar de cero… y tal vez parir
Contemplar el cielo haciendo el amor
Implorar en rezos sin creer en dios

Buscar la abundancia, salud y placer
Bailando en la ducha, cantando en un tren
Y reivindicarme sólo por vivir
Intentarlo todo y creer en mi.

Con un cuerpo fuerte de diosa… o demonia
Sabiendo que el mundo es mío y no más
Qué lo puedo todo, sin temerle a nada
Qué soy lo más bello que voy a encontrar.

Y bailar… beber… comer y correr…
hasta el fin del mundo para comprender
¡Creyendo en mi magia sin envejecer!

¿Crees que es posible?“, le pregunto yo.
Me dice mi amiga: “Eso no lo sé”
Y mientras soñamos que somos perennes
Bailando y bebiendo este dulce elixir
Compartiendo risas hasta amanecer.

Martha Vargas / Paloma Domitsú
Poesia Mexicana
Julio 2019

Decidir Amanecer

Amanecer
Este amanecer me envuelve y me descubre
Desafiante, imprecisamente rojo
Contundente… poderoso
Con el sonido del mar en el fondo
Los pájaros despertando
Obedeciendo al instinto… ¡y no más!
Al color de este llamado.

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Desde un principio (El amante lloroso)

regret

Desde un principio establecimos claramente las reglas del juego. Ella las aceptó.

Si, lo recuerdo bien. Ella era así, mágica. Tan mágica como ninguna otra en el mundo. Y yo, puedo decir con orgullo, ¡tuve a todas las mujeres del mundo! al menos en mi mundo, jamás ninguna se me negó.

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Las oportunidades de completar los recurrentes puntos suspensivos

puntos suspensivos

Voy a retomar el cuento aquel desde donde lo dejé…

¡Ven! Ya va a amaneciendo, te esperaré en el balcón para ver salir el sol, otra vez, emocionados como si fuera la primera

¡Mira! Ya comienza a mostrar su abundante cabellera de fuego, insolente entre las montañas. ¿Por qué nos ilusiona tanto verlo después de haber visto tantos?

A ti tal vez, porqué sabes que a mi me hace feliz ver como se transforma todo

Lo se… no es más que el inicio de la luz que inundará este día

Intenso, breve y pasajero

Tan intenso, como subir aquella montaña pretendiendo renacer o bajar hasta el abismo por la cascada traspasando el suelo, llegando hasta donde se tenga que llegar

De cualquier forma, es renacer, breve y pacientemente, manifestar aquella intención de iniciar ciclos, aunque sepamos que los volveremos a cerrar en el próximo horizonte, senoidal o lineal, el que nos toque

Soltando lo asido en ese momento, para crear el espacio que nos abra a recibir el pan de mañana. De eso se tratan los amaneceres

Renacer para morir de las mil maneras posibles y necesarias que conlleve la existencia, creando con la misma pasión en cada ciclo para…. retomar el cuento aquel

Verdades del Mar
Martha Yolanda Vargas Caballero/ Paloma Domitsú
Foto: Propia – Acapulco 2019, Hotel Boca Chica

La Diosa atea

DIOSA ATEA

Me engañó la mujer que veo reflejada en el ventanal. Le robó a la niña, pero eso hoy, quedará enterrado para ser abono.

Escribo sobre cualquier papel. Revelándome contra mis creencias, dispuesta a cambiar la historia que me he contado las últimas cincuenta mil horas.
Vengo a recuperar mi sueño sincero y profundo, destapando el frasco para que no se mueran las ideas.

Y lo hago revelándome contra mis creencias, y contra las que existen acerca de mi ser. Sin importarme si alguien lo va a entender o no. Ya me cansé de eso
Había que poner un alto, dejar de pensar por y como los demás. Y ese día ha llegado.

Desprendiéndome sin importar cuanto pudiera doler crecer mutar.

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ἀφασία

Afasia
A quien se lo diré, que no lo cuente.
¿Con quién compartir las palabras dolientes, frías, vividas, desafiantes, temblorosas, nerviosas o valientes?

Ya no partiré a la luna a buscarte, me quedaré en casa para encontrarme. Mirando desde dentro la lluvia silenciosa y distante, aun así encontraré lo que busco

¿No has pensado quizás nací para doler? Se que no piensas eso cuando me desbordo sobre tus muslos, cuando saco el agua de los pozos distantes y la camino por kilómetros, cuando danzo con mis velos y castañuelas, cuando me anticipo a tus pasos

Todos se alejarán porque no pretendo interpretar más los oráculos

Camino en un bosque de conocimientos que me señalan direcciones opuestas y convergentes, la otra noche me lo reprochaste y es uno de los puñales que me siguen haciendo sangrar hasta hoy. Junto con los otros 4. Nada tiene sentido, ni aquí ni allá. Sólo donde estoy mirando la lluvia caer.

Y observo salir del cuerno poemas paridos consecutivamente, nimiedades que se consumen nuestros días, nimiedades que consumen todos, inútiles… como todo lo inservible que grita el capataz de la tienda. Me sigo resolviendo con estas frases, borrando y agregando letras.

Juego a ser dios, el dios que todos veneran. Igual que él destruyo a quien se me antoja y lanzo castigos y juicios irracionales y aleatorios. ¿Será que por eso me venerarán y me buscan a su conveniencia?

Soy diosa y ahora hablaré mientras pueda

Quizás en 20 siglos logre comprender estas palabras que hoy estoy pariendo
¿Por qué si no lo hago yo…? ¿Qué espero cuando las disparo hacia ti que no ves más que el famoso espejo negro?

Hey! ¿Ya lo viste? Están listas las piezas del ajedrez
¿Juegas?
Al posible vencedor le vendaron los ojos.

Hey!… Oye… ¿tiraron las piezas del ajedrez? ¡Por favor, dime que lo notaste!

… Ahora entiendo, olvidaba tu vendaje

La gente que estaba ahí no quiso escuchar las advertencias, siguieron ensordecidos por el ruido de las bestias mientras otra bestia los embestía
Las otras me tejen un vestido transparente
Por enésima vez, mi madre esta muerta, mi padre salió a recuperar el tiempo perdido

¡Y si!, las lagrimas me visten una vez más, pero siendo poetas… sabrás, escribimos de aquello que nos engulle el alma. Eso es mi poesía, hasta que nos morimos de la imposibilidad de hablar. Afasia.

Paloma Domitsú/ Martha Vargas
Catarsis Mexicana

Desconfianza

desconfianza

Cuando no eres magia, ¡eres un dolor tan profundo!

Veo el oasis desdibujarse, ¿era un espejismo? Tengo la sensación de haber estado ahí, bebiendo de su agua, disfrutando su sombra. Me aferro con estas palabras a la promesa de eternidad que me regalaste envuelta en sudor y piel, en almas profundas que ágilmente hoy se han escapado adheridas a las farsas de los periódicos.

Sigo creando mundos misteriosos para escaparme de las realidades que duelen, que asustan, incomprensibles, huyendo cobardemente del sin sentido.
¿Sabes? Han venido a buscarme aquí… si, entre los laberintos de metáforas a los que escapo infatigablemente.

Realmente, no tengo la certeza de entender quien realmente quiere estar aquí y eso me asusta, tratar de explicar esta sensación profunda de saber que sé lo que sé desde antes de que fuera.

Ya no sé si quiero asumirme como creadora de esta realidad que me han dicho sostengo, haciéndome responsable de todo lo percibido, o prefiero seguir inventando estos cuentos que sustituyen a Dios.

Quiero encontrar una manera de regresar a la inocencia que hace crear, que me haga creer, encontrar el camino.

Quizás este momento que se avecina, sea el destino ineludible de la muerte que todos tenemos inscrito en nuestra frente y que, por eso, sólo somos capaces de ver en los demás… nunca en nosotros.

Por más pétalos de rosas que dejemos secando en un absurdo intento de eternizarlos… terminarán siendo polvo, o nada, como cada mínima escena de nuestra existencia. Sin embargo, yo los cuido devotamente cada día poniéndolos al sol, simplemente… porque son bellos, seguramente mi muestra de desconfianza.

Paloma Domitsú (Martha Vargas)
Anécdota Mexicana
2019

Imagen Propia.