La caja que Pandora abrió

Reclamo A Zeus

¿La caja de Pandora?
Te das cuenta… ni si quiera era de ella
Ella solo la abrió…

Y Tú la creaste a Ella.

¿Si eres un Dios, puedes ser tan estúpido para dejar una incógnita en manos de un ser que creaste para buscar respuestas? Olvida si es mujer, no acabaremos nunca.

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Mientras te tomaba de la mano (Palabras a mi Padre)

Walking with dad
Hoy mientras te tomaba de la mano
Entendí tu mundo sintiendo tus pasos

Lentos … caminantes, pacientes incluso de tus propias prisas

Hoy ya con más calma te vas deslizando, evocando cantos que invitan mi llanto
Hoy aquí a tu lado ya todos mis miedos se desvanecieron
Esos que tu mismo un día sembraste y luego arrancaste
en una batalla de amor dulce y pleno

Hoy mientras muy lento… pero muy muy lento
Descubrí el deseo que tenías de amarme
Hoy te sostenía como tú a mi… antes
Cuando me enseñaste a dar grandes saltos

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Declaro esta guerra perdida

Declaro esta guerra perdida

Declaro esta guerra perdida y no por cobardía.

El campo de batalla está vacío.
Ya ni si quiera se oyen los sollozos de los moribundos.
En la trinchera aun hay manchas de sangre
Pero los cadáveres empiezan a descomponerse, el canto del viento es putrefacto.

¿Y tú sigues en pie, alimentando tu esquizofrenia que dominante te aconseja… Atormentándote con voces que, susurrantes quieren convencerte que aun hay algo por hacer.

¡Ya no te mientas más! Será lo más doloroso que harás en tu vida, pero verás… no hay acto más valiente que eso.

Ni siquiera la más sangrienta batalla.

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Concupiscencia

Pasión y deseo, deberían… por amor no existir en esta alma. Pasión y deseo desmedidos, desorientados, que hacen que las bocas rumoren de mi
concupiscencia.

Tantos sentimientos incontrolables, impertinentes, dominantes, que se apoderan de mi alma, y la seducen hasta hacerla caer suplicante a tus pies. Tanta ira incontenible que reclama la verdad que aún no le ha sido saldada, y se desborda sin compasión ante cualquier mirada sin conciencia de esta deuda, ira que se externa sin contemplación al daño que pueda causar.

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Desde mi sitio

Desde esta inmediatez de palabra que se me desliza de los añejos pensamientos prohibidos hasta el corazón para luego erizar mi piel.

En esta claridad que me regala el violonchelo entregándose grandioso desde su soledad.

Con mi engreído desprecio a las frases placebo con las que irresponsablemente suelen automedicarse los prosaicos, y que aun alcanzo a escuchar… en el fondo… detrás de mi violonchelo, intentando irreverentes acallar el discurso entre las complejas entidades que se manifiestan, irreverentes y necias, en las distintas profundidades de mi conciencia.

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Solicito una ampliación de mi juventud

Solicito

Me dice mi amiga: “Ya estamos muy viejas”
Yo veo mis manos y sé que ella acierta…
¡Lo digo consciente! mirando mis pies, luego mis caderas…
Sintiendo mis muslos, palpando mis piernas
Tocando mi pelo, viendo que se quiebra
Sintiendo mis senos que se desvanecen
Observo mis glúteos, también mis ojeras
Las líneas marcadas por todo mi rostro
Mis ideas necias.

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Fantasmas

¡Pero que me dices!

¿Acaso me hablas de esos seres que se aparecen momentáneamente y se desvanecen sin dejar rastro? Yo también los he sentido, recientemente… los míos y los tuyos. Tiempo… mucho tiempo hace que me siguen y me lengüetean.

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Desde un principio (El amante lloroso)

regret

Desde un principio establecimos claramente las reglas del juego. Ella las aceptó.

Si, lo recuerdo bien. Ella era así, mágica. Tan mágica como ninguna otra en el mundo. Y yo, puedo decir con orgullo, ¡tuve a todas las mujeres del mundo! al menos en mi mundo, jamás ninguna se me negó.

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Las oportunidades de completar los recurrentes puntos suspensivos

Voy a retomar el cuento aquel desde donde lo dejé… ¡Ven! Ya va a amaneciendo, te esperaré en el balcón para ver salir el sol, otra vez, emocionados como si fuera la primera ¡Mira! Ya comienza a mostrar su abundante cabellera de fuego, insolente entre las montañas. ¿Por qué nos ilusiona tanto verlo después de […]